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#UnaVidaSinMiedo

Porque todos los animales son 'alguien', no 'algo'

#UnaVidaSinMiedo - Capítulo 7: Pepa

Estamos a tan sólo una semana de finalizar nuestra campaña “Una Vida Sin Miedo” y ahora realmente necesitamos tu ayuda para que sea un éxito y alcancemos nuestro objetivo de 5.000 €. ¡Si no llegamos a esta suma, NO recibiremos NINGUNA de las donaciones aportadas hasta el momento!

Desde el lanzamiento de la campaña hace apenas seis semanas, hemos compartido contigo las historias de seis habitantes de Wings of Heart.Protagonistas que lograron superar sus pasados traumáticos con su fuerza y nuestro cariño, y que han encontrado la paz y la felicidad que respiran ahora en el santuario. Durante este tiempo, también hemos dado la bienvenida a nuestros recién llegados, como el caso de la pequeña Galicia y otros bebés, o de adultos como Alba. Con ellos también llegan asociados nuevos costes, principalmente atención veterinaria y medicamentos.Por esta razón, la campaña Una Vida sin Miedo es tan importante para nosotros. Por favor, ayúdanos hoy a alcanzar nuestro objetivo de 5.000 €. Al apoyarnos, estarás ayudando a animales como Galicia, Alba y Pepa (estrella de nuestro capítulo de esta semana) a obtener la oportunidad de vivir la vida que se merecen.

LA HISTORIA DE PEPA

Pepa fue encontrada en un campo abandonada a morir de hambre. Estaba literalmente en los huesos, sin poder caminar por una grave infección en una de sus piernas y atendida, en la medida de lo posible, por una pareja que la encontró y contactó con nosotros. Cuando llegamos a recogerla, nos sorprendió su lamentable estado físico. Podíamos palpar todo su esqueleto a través de su piel y no lográbamos entender cómo había podido mantenerse con vida.

Sus primeros días en el santuario fueron muy inquietantes y, temiendo por su vida, nos quedábamos despiertos hasta altas horas de la noche con ella. Por la mañana, nos acercábamos con el temor de que nos hubiera dejado. Pero, para nuestra sorpresa, cada mañana sus ojos se abrían al oír nuestros pasos y nos daba las fuerzas necesarias para seguir luchando por ella. Pepa nos demostraba a diario que tenía muchas ganas de vivir. Confiaba plenamente en nosotros y en su veterinaria, y aguantaba estoicamente todas las curas que había que practicarle en su pierna.

Pepa tenía tantas ganas de salir adelante que nos emocionaba ver cómo poco a poco se iba recuperando y conseguía un sorprendente cambio físico en apenas unas semanas. Ganaba peso, reflejaba salud y ganas de vivir. Había momentos en los que conseguía que se nos saltaran las lágrimas, como cuando, tras varias curas, quiso correr antes de volver a aprender a caminar.

La recuperación de Pepa ha sido increíble. Rara vez hemos visto la transformación tan espectacular de un animal prácticamente desahuciado para convertirse en alguien tan sano y feliz. Pepa se ha recuperado tan bien que ya vive en la guardería con sus compañeros. Su primer día en ella fue muy emocionante para todos: fue muy bien recibida, no paraba de correr y saludar a todos, como si siempre hubiera estado allí.

A Pepa también le encanta pasar momentos con nosotros, tumbarse, apoyar su cabeza sobre nosotros, cerrar los ojos, relajarse y dejarse acariciar. Ella sabe que está a salvo y que, de ahora en adelante, vivirá “Una vida sin miedo”.