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#UnaVidaSinMiedo

Porque todos los animales son 'alguien', no 'algo'

  • #UnaVidaSinMiedo - Capítulo 4: Evaristo

    Conoce a Evaristo - Una pequeña cabra con un gran corazón

    Evaristo es una cabrita enana que llegó a nosotros en febrero de 2016 siendo apenas un recién nacido. Su cruel destino habría consistido en ser el primer lote de una rifa en las fiestas de un pueblo de la Sierra de Madrid. El premio para el ganador era "Llévate tu comida a casa aún viva, mátala y sírvela como cena”. Afortunadamente para él, su destino cambió, se salvó y llegó a Wings of Heart.

    Desde el principio, Evaristo era una cabrita muy tierna y cariñosa que adoraba la compañía de las personas. Buscaba siempre nuestra atención y, si no lo conseguía de inmediato, nos perseguía hasta que sucumbíamos a sus encantos. Hoy, con un año y medio, sigue siendo exactamente igual. Le encanta estar literalmente en medio de todo y ser el centro de todas las miradas y, sobre todo, de todas las caricias. No siempre nos permite hacer nuestro trabajo al ritmo que nos gustaría. En cuanto nos ve acude corriendo a nosotros, nos da con la patita o se sube a nuestras piernas, nos arranca una sonrisa y hace que nos tomemos “descansos forzosos” para ofertarle con sus premios favoritos: besos y caricias sin fin. Evaristo es adorable, muy fácil de amar e inmensamente feliz en el Santuario.

    Cuando creció un poco, intentamos que viviera en el recinto grande de las ovejas, pero lo tuvimos que trasladar de nuevo a la guardería porque siempre se escapaba para volver a ella y jugar con sus amigos, Bimba y Domingo. Él ha decidido que la guardería es su hogar, sabe que nos tiene muy cerca y disfruta mucho de la compañía de los más pequeños.  

    Evaristo, al igual que todos sus compañeros, fue rescatado y liberado del cruel destino para el que nació: convertirse en un plato de comida. Gracias al apoyo de personas como tú, podemos seguir dando a las cabras como Evaristo o la pequeña Galicia, a quien rescatamos hace unos días, la vida que se merecen. Podemos darles “Una vida sin miedo”.

    ¿Nos ayudarás a seguir salvando vidas?

     

  • #UnaVidaSinMiedo - Capítulo 3: Parchís

    Poco sabemos de la vida anterior de Parchís y de su hermana, Oca. Aparecieron un día de verano de 2013 en una calle de Madrid, perdidas, asustadas y acurrucadas, en un intento por sentirse seguras, mientras la gente pasaba y las miraba con curiosidad. Estas dos pequeñas ocas no hubieran podido sobrevivir sin la ayuda de una joven pareja que las recogió y las llevó a su casa. Estas personas salvaron sus vidas.

    Las dos ocas estaban aterradas por la experiencia vivida. Las acomodaron dentro de una caja, con una manta en la que podían ocultarse y con un barreño que les servía de piscina. Por supuesto, Parchís y Oca no podían pasar toda su vida en un apartamento, por lo que estas personas comenzaron a buscar un hogar seguro para ellas. Fue así cómo nos contactaron y las dos hermanos llegaron al santuario Wings of Heart, con apenas un mes de vida, donde les esperaba su nuevo hogar con piscina y muchos nuevos amigos.

    Parchís es uno de los miembros más sociables, simpáticos y cariñosos de nuestra familia. Le encanta pasear con las personas que están en el santuario, comunicarse con ellas y seguirlas a todas partes, igual que hubiera hecho con su madre y hermanos. Adora sobre todo a sus cuidadoras y le gusta mucho que le hagan caricias. Cuando vienen los veterinarios no se despega ni un segundo de ellos. Le encanta enterarse de todo lo que sucede a su alrededor y, por encima de todo, ser el centro de atención.

    Parchís no sólo adora a las personas, sino también a sus compañeras de especie, como King y Gustavo, dos ocas blancas con las que explora, juega y pasea por todo el santuario. Las ocas, en contra de lo que se opina de ellas, son animales muy gentiles, cariñosos, amables y con una gran memoria. Si su calidad de vida es buena, pueden llegar a vivir más de veinte años. A este trío le queda mucha vida por delante para disfrutar de su libertad en el santuario.  

    Gracias al apoyo de gente como tú, nuestro dulce y gracioso Parchís se salvó y ahora vive “Una vida sin miedo”.

     

  • #UnaVidaSinMiedo - Capítulo 2: Trasgu

    En el segundo capítulo de la serie "Una Vida Sin Miedo", compartiremos contigo una historia que bien podría haber salido directamente de un libro de cuentos infantiles: Trasgu, una corderita ciega que fue, literalmente, arrojada a los lobos.

    Todo comenzó en Belmonte, un pueblo de Asturias (España), cuando la pequeña corderita fue desechada y lanzada cruelmente al recinto de un grupo de lobos, con la intención de que éstos se la comieran viva. Increíblemente, en vez de atacarla, los lobos la acogieron y protegieron y, sorprendentemente, Trasgu no tuvo herida alguna por su parte.

    Cuando su historia salió a la luz en marzo de 2015, a raíz de la denuncia interpuesta por ANADEL (Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad), Trasgu pudo ser rescatada y traída al Santuario. A su llegada, le hicimos un examen veterinario y fue entonces cuando descubrimos que estaba prácticamente ciega, posiblemente como resultado del golpe sufrido en la cabeza al ser lanzada con fuerza, y desde una gran altura, al recinto de los lobos.

    Al miedo tan grande que tenía al llegar, había que sumar su incapacidad visual. Para poder ayudarla en su periodo de adaptación y darle la atención que precisaba, vivió con nosotros los primeros meses. Su miedo fue desapareciendo día a día y su confianza en nosotros creció. Aunque a Trasgu le encantaba jugar con sus amigos humanos, sabíamos que nuestra compañía no era a la larga la mejor opción para ella y buscamos otras alternativas. Nuestra intención era que se fuera adaptando poco a poco al espacio destinado a las ovejas y es aquí donde entra en juego Paco, su mejor amigo. Para que pudiera seguirle y se sintiera más segura, decidimos ponerle a Paco un collar con una campanita. Se convirtió en su lazarillo, en sus ojos, pero en sólo dos días, se acostumbró tan bien al espacio que ya no hizo falta usar más la campanita. En la actualidad, Trasgu ya es una oveja adulta que, a pesar de su ceguera, vive tranquila y feliz formando parte del gran rebaño de ovejas de Wings of Heart.

    Gracias al amor, la amistad y la paciencia, la pequeña corderita ciega, cuyo cruel destino hubiera sido ser devorada por los lobos, se salvó. Trasgu vive ahora “Una vida sin miedo”.

    En estas últimas semanas hemos rescatados a tres corderitos y estamos seguros de que llegarán más en los próximos meses. Tanto ellos como el resto de animales que actualmente viven en el Santuario, además de aquéllos que cruzarán nuestra puerta en el futuro, dependen de ti para que nosotros podamos cumplir la promesa de proporcionarles la vida que merecen: Una Vida Sin Miedo.

    ¿Nos ayudarás hoy a seguir cumpliendo nuestra promesa y a continuar salvando vidas?

    Gracias.

     

  • Hemos alcanzado el 10% de nuestra meta - ¡Gracias!

    Gracias a su generoso apoyo, hemos alcanzado el 10% de nuestra meta de 5.000 € en nuestra campaña "Una Vida sin Miedo" ¡Estamos muy agradecidos - gracias! Mañana, compartiremos con ustedes la increíble historia de rescate de la pequeña oveja, Trasgu. ¡Por favor continúe compartiendo y apoyando la campaña!

  • #UnaVidaSinMiedo - Capítulo 1: Eneko

    Estamos encantados de poder compartir contigo el primer capítulo de nuestra serie “Una Vida Sin Miedo”. Esta campaña tiene como fin sacar a la luz algunas de las historias de nuestros habitantes que, sin tu apoyo, habrían tenido un futuro totalmente diferente del que, por suerte, van a poder disfrutar en el Santuario.

    Empezamos con uno de nuestros habitantes más especiales: un cerdo llamado Eneko. Cruce de cerdo y jabalí, llegó al Santuario en febrero de 2012, junto a su hermano Koke. Ambos iban a ser destinados a hacer de sparring para perros en su aprendizaje como cazadores de jabalíes. Estos bebés tan mimosos, juguetones y traviesos pronto acapararon casi toda nuestra atención, así como la de voluntarios y visitantes.


    Eneko dejó atrás sus trastadas y, ya de adulto, se ha convertido en un cerdo bastante tranquilo, aunque a veces le encante salir a explorar. Le apasiona disfrutar de largas siestas y darse baños en su charca, sobre todo con el calor del verano. Se siente feliz porque es él quien marca sus tiempos y dirige su propia existencia. Sólo rompe su propio ritmo cuando oye, ve y huele que se acerca la hora de su comida. Es muy inteligente y nos tiene admirados cuando, por ejemplo, nos ayuda a limpiar su dormitorio.

    Tras cumplir cinco años y medio en libertad, los dos hermanos no se habían separado jamás hasta que, hace dos semanas, su hermano Koke enfermó de repente y murió. A pesar de avisar de urgencia al veterinario y llevarlo al hospital, nada pudo hacerse ya para salvarle la vida. Ahora Eneko está bastante triste y necesita todo el apoyo que podamos darle.


    Uno de los grandes desafíos al que nos enfrentamos en los santuarios, es que estamos cuidando a unos animales que la industria ganadera cría sólo para vivir unos meses o, como mucho, un par de años. Animales explotados en granjas, donde se manipulan genéticamente para que su crecimiento sea mayor y más rápido, con el único fin de asegurar el máximo beneficio posible de sus cuerpos. Es decir, que pongan antes muchos más huevos, que produzcan leche sin cesar o que sean más grandes, de mayor peso y, por consiguiente, con más carne para vender. A los ganaderos poco les importa si sus prácticas implican que estos animales tengan luego graves problemas de salud. En el momento en que enferman o que sus cuerpos se agotan por el abuso constante al que han sido sometidos, se les manda sin consideración al matadero porque dejan de ser “útiles” en términos económicos. No se les cría para tener un futuro. Su vida es tan corta que, desgraciadamente para nosotros, los veterinarios no tienen el conocimiento suficiente para establecer el tratamiento más adecuado para ellos si enferman de adultos, como en el caso de Koke.



    Sabemos que, gracias al apoyo de personas como tú, Koke vivió rodeado de amor y sin miedo. En su memoria y en la todos aquellos que un día nos dejaron, seguiremos trabajando con la misma ilusión y energía para darles la mejor vida posible a Eneko y a los más de 300 animales que viven actualmente en el Santuario. 

    Y es aquí es donde también entraste tú. Al apoyar nuestra campaña “Una Vida Sin Miedo”, estarás dando esperanza a Eneko y a todos sus compañeros. Estarás asegurando que, cuando un animal enferme y necesite atención veterinaria, la tenga. Estarás ayudando a que podamos abrir nuestra puerta a aquellos animales que aún no conocemos, pero que sabemos con seguridad que llegarán pronto y nos necesitarán.

    Con tu ayuda, estaremos dando “Una Vida Sin Miedo” a un animal que lo necesita.

    Gracias por tu apoyo <3